Cuéntanos qué bebes
Una llamada de diez minutos o un correo largo. Tintos o blancos, bodegas o paisajes, tres días o diez.

Los viajes
Cada ruta de aquí abajo es un punto de partida, no una salida fija. Dinos cuánto tiempo tienes y qué te gusta beber, y la rearmamos alrededor de ti.
Cómo funciona
Una llamada de diez minutos o un correo largo. Tintos o blancos, bodegas o paisajes, tres días o diez.
Un plan día por día con las bodegas, las mesas, los traslados y las alturas. Lo editas hasta que quede bien.
Acceso privado a bodegas, enólogos que se sientan contigo y un conductor que conoce cada quebrada del valle.

La clásica
Cuatro días en el Valle de la Concepción, el corazón cálido de Tarija. Seis bodegas, desde el productor más grande del país hasta una bodega de garaje con 4.000 botellas al año, una cata de barrica de pie en el viñedo y un almuerzo larguísimo bajo un molle centenario.

La larga
Siete días de Tarija a Camargo por carretera, subiendo a la quebrada de Cinti. Dos noches entre vides que nunca fueron injertadas, algunas más viejas que la República, todavía trepadas a molles vivos. No hay otro lugar así en el continente.

De temporada
Tres días dentro de una vendimia de verdad. Cosechas a primera luz con la cuadrilla, vuelves con las cajas, seleccionas en la mesa y pruebas lo que dio ese mismo cuartel el año pasado: de la barrica y con quien lo hizo. Solo de febrero a abril.

Un día
El destilado nacional de Bolivia tiene una denominación de origen que casi nadie fuera del país conoce: moscatel de Alejandría, cultivada por encima de los 1.600 m y destilada una sola vez. Tres destilerías, un taller de aromas y una hora de coctelería que va a cambiar lo que crees que puede hacer un destilado de uva.

Para comensales
Dos días armados enteramente alrededor de la comida: una mañana de mercado en Tarija, un carnicero que todavía madura su propia carne y dos almuerzos cocinados por productores en sus propios patios. Cada vino se elige después del plato, nunca antes.

El país entero
Doce días de punta a punta: los valles de Tarija, la quebrada de Cinti, Potosí y la salida al salar de Uyuni con una caja de lo que probaste en el camino. El vino es el hilo; el país es el motivo.
Siempre incluido
No un conductor con un guion. Alguien que puede explicarte por qué el 2019 sabe así.
Los valles están a una hora de camino de tierra entre sí. Nunca esperas un bus.
Entradas, servicios, almuerzos y la botella que alguien abre porque hiciste una buena pregunta.
Nos ocupamos de los papeles de la caja que no tenías previsto comprar.
Privado
De dos a diez personas, cualquier semana del año. Cada parada elegida para ti y la libertad de quedarte tres horas en una bodega porque la conversación se puso buena.
Armar una ruta privadaGrupo pequeño
Cuatro salidas al año, calzadas con la vendimia y con la primera poda. Máximo ocho viajeros, porque nueve no entran en la mesa donde te queremos sentar.
Ver las fechas de 2026Mándanos tres frases sobre el viaje que tienes en mente. Te respondemos con una ruta, un precio y una opinión honesta sobre la época del año.
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